De vez en cuando me sucede que estando en mi casa, acostada en la terraza de mi casa o en cualquier otro rincón que me permita, me sumerjo en mi imaginación y empiezo a formar imágenes de cómo serian ciertas situaciones si dijera esto ó si hiciera lo otro; pero lo que deliro tiene no que ver con algo que me haya ocurrido, algunas veces divago esas cosas casi por exceso de tiempo, otras por que soy algo trágica en cuanto a inventar historias se trata; por lo general no escribo estas cosas por que son muy largas y no me gusta aburrir a nadie con cuentos tan extensos. Vamos a ver que tal me va escribiendo estas locas y falsas conjeturas...
- ¡y vos! ¿Que hacés aquí? Largáte ahora mismo, no te quiero ver la cara.
- pues no me voy, tengo todo el derecho a estar aquí.
- vos no vivís aquí, así que te vas pero ¡ya!
- ¿pero que te pasa? No te estoy haciendo nada, solo estoy escribiendo.
- a mi no me importa que estés haciendo.
- dejáme en paz, igual no te voy a hacer caso, no voy a irme solo por que vos te atrevés a decirme que tengo que hacer.
- andáte de aquí, no te soporto.
- ya te dije, no me voy a ir.
- ¡vos sos un maldito! ¡Un maldito imbécil!
- ¿maldito?, no me digas así, maldita usted.
- y puede que lo sea, pero a mi no me importa, ¡no me importa nada! ¿O es que me ves cara de importarme algo? ¿No verdad?, no, hace algún tiempo que no me importa nadie.
- ¿pero por que? ¿Qué te he hecho? ¡Somos hermanos por Dios!
- ¿y que? ¿Eso me obliga a algo? ¡No digas que no sabes nada!
- pues no, ¿¡pero que vas a hacer!? ¡Soltá eso!
- ¡no! Y te vas ya de aquí.
- vos no eras así, antes solías ser una niña dulce y considerada, ¿que te ha hecho cambiar así? ¡Hermana! ¿Por que me querías romper la cabeza? ¿Que ha sido eso tan grave que te cambió?
- nada, o mejor dicho si, y vos lo sabes, pero no te incumbe ¿acaso quien te creés para irte metiendo en asuntos ajenos? ¡Vos no sos nadie entendélo!
- ¡claro que si soy alguien! Y puede que para vos no signifique ya nada el hecho de ser hermanos, pero te guste o no, así ya no vivás con mi mamá yo puedo entrar aquí, en la casa de mi papá cuantas veces quiera. Vos sabés muy bien que nunca me ha importado que seás la consentida de él, y que así y todo te quiero, pero ¡mira como me estas haciendo golpearte y no puedo detenerme!
- pues no te detengás y ¡si, soy su consentida ¿y qué?! Eso ya no es nada, por que ya no quiero serlo más, y vos no sabés pero eso ha cambiado, se ha convertido en una amarga batalla contra lo que el hace y lo que yo le digo, no, lo que ahora le suplico, ya no me hace caso, además, puede que seás más grande que yo, ¿pero acaso no soy yo la que te esta hiriendo?, ¿la que te esta haciendo sangrar?
- ya no quiero golpearte más, ¿que nos ha pasado? Antes eras tan tierna y unida a mí.
- ¡bien dicho!, antes.
- ¡somos la misma sangre!
- ¡por eso quiero derramarla!
- no sigás con esto, más que los golpes que me estas propiciando me duele que esa mirada tuya este llena de odio, un odio que aún no consigo entender, ténes más de lo que cualquiera podría desear, pero seguís llena de un resentimiento sin fundamento.
- ya no digás nada más, no hablés, no sabés nada de nada
- decíme que ténes en contra mía, ya te voy a soltar.
- no es necesario, así, vos apretándome el cuello y yo tratando de ahorcarte con tu camisa, así, a punto de dejar de respirar y sangrando por la cabeza y las manos por los cristales rotos así, mas muerta que viva te grito en tu cara llena de lagrimas estúpidas y de mi sangre y la tuya, y con esos ojos idiotas que me indagan como si eso fuera a hacerme desistir, te digo que yo no te quiero, te odio porque así lo siento los odio a todos, y no te sorprendas, ¡no te lo permito!, siempre has querido ser la victima ante mi papá y mi mamá, ellos te creen como si en realidad lo fueras y ¡eso me exaspera!, en cambio yo, yo si te conozco, como un hipócrita, un solapado, que hace las peores cosas a sus espaldas. No te atrevás a decir una vez mas que somos la misma sangre, por que yo si admito lo que soy, si, una rebelde, altiva, atrevida, grosera, una niñita que no se agacha a nada y no se esconde de nadie, que dice las cosas que piensa o las verdades en la cara, por eso mi mamá no me habla y por eso ya no soy la consentida que tiene todo por parte de mi papá, ¿y sabes que? Estoy muy satisfecha, no me importa que ahora estemos teñidos de rojo y que ahora vos estés empapado en tus propias lagrimas producto de tu supuesta confusión y que yo este usando mis pocas fuerzas tratando de ahorcarte en vano, por que me alegra haber sacado tu verdadera naturaleza, esa que siempre has negado a toda costa tener, ¿Calmado vos? Jajaja, ¿Ahora te aceptas? ¿Me lo negarás ahora? Me dirás que no es cierto que cada vez que te digo algo de lo que te avergonzás no te llenás de esa ira que hace que querás lanzarme por las escaleras que me ayudan a alejarme paso a paso de tu insoportable humanidad, ¡negámelo en mi pálida cara!....te quedas callado, como siempre, por que sabés que es cierto, como todo lo que te digo, jajaja no sabés cuanto deleite me causa esta situación.
- ¡calláte! No sigas diciendo nada más ¡no te quiero oír! Maldita mentirosa
- yo sabia! Jajaja, todos los días me has maldecido por lo que se de vos.
- vos no sabes nada y eso es todo.
- y si no se nada por que ahora me apretás con mas fuerza y me azotas contra la pared y me levantas como si con eso quisieras hacerme vomitar tu podrida verdad, antes éramos tan unidos que supe conocer cada parte de tu mente así como vos conoces todo acerca de mi pensamiento, por eso ahora ya no te soporto, por que de todo lo que has hecho me siento cómplice, es mas, ahora que ya no vivimos bajo el mismo techo te conozco más, te he atrapado, te descubrí más de lo que debía con mis conjeturas y no me he equivocado, o si?
- si, estas equivocada y mucho, por que, vos ¡vos estas loca!
- entonces explicáme ¿por que estas temblando y no me miras a los ojos? Jajaja ves que tengo razón, ya no hay caso por la que me querás negar todo.
- me voy, no te voy a seguir el juego, no voy a caer en tu trampa.
- no me has podido dar mejor respuesta a mis palabras, y ahora, me miras tirada en el suelo pero con esas horribles ganas de patear mi estomago y hacerme escupir mis entrañas o mejor, todas esas palabras que te han revelado ante vos mismo, ¡no te cohibás propíciame ese último golpe!, luego andáte como si nada.
- ¡no!, no voy a hacerlo, por que no voy a ser el culpable de dos muertes, ¿crees que no se que lo que pretendés? Vos lo que querés es hacerme ser el culpable de tu pérdida, por que si algo tengo claro es que vos no querés ese niño que aun no se forma bien, ¿y me decís sucio? Cuando la más baja escoria humana sos vos, si en algo tenés razón es en que hemos aprendido a conocernos tan bien que nos repudiamos mutuamente por saber esas cosas tan degradantes que hacemos, pero al menos no he tratado de negar mi sangre, ni siquiera la tuya que ha negado a tus progenitores amorosos, a tu hermano que te ha querido resguardar siempre de todo y ahora a tu hijo, el fruto de ese supuesto gran amor, y así tratas de hacerme sentir como una basura más asquerosa que vos misma, pero esta vez, te vas a quedar así, no te voy a ayudar, puede que al dejarte viva tenga siempre que lidiar con el karma de saber que siempre me vas a estar juzgando, pero la peor parte te toca llevarla a vos, si, porque vos no vas a decir nada, no vas a decirle nada a nadie, no tiene el menor caso, todo por que si vos lo haces, se enteraran también de tus cosas, de las peores, además, si dijeras algo, tengo todo resuelto, en cambio vos, vos tenés que soportar el rechazo y el odio de todos a los que has lastimado, y también me voy a encargar de hacer que la vida de mi sobrino, esa vida que vos no querés que se conozca, se logre, y cuando te arrepintás de haber deseado matarlo te lo voy a arrebatar de tus brazos y entre nuestros padres y tu amante, lo vamos a cuidar y a alejar de vos. Adiós hermanita, lastima que tu belleza y tu ingenio no te hayan servido para otra cosa que ser tan malvada.
- no te atrevás a dejarme aquí, no lo voy a permitir, porque yo, ¡yo siempre consigo lo que quiero!
- ¡soltáme la pierna!
- con gusto! Jajaja, ahora también te morirás aquí, por que tu me vas a cortar el estomago así sea que no te des cuenta por la rigidez de tus manos frías.
----espero que les haya gustado a pesar de ser tan largo----