LLOVER... MORIR... TAL VEZ AMAR
Llueve, llueve triste y lánguidamente,
llueve con delicadeza o con desgana..
Llueve un agua limpia y aburrida,
un agua de siglos constante,
un lienzo de seda perenne
que el viento agita mostrando
la mísera desnudez de la tierra,
viste y desviste su sucio esqueleto
con la soledad enloquecida
de la raza humana,
la sobrevenida angustia del barro
hecho hombre, o niño, o yo.
Llueve, hoy llueve sobre ti eternamente,
sobre tus ojos, tus manos o tus labios,
sobre tu cuerpo ignorado,
refugio de olas y de mareas,
sobre tu cuerpo breve y duro y otro
que acoge indiferente lluvias como la mía,
mares descompuestos y asolados,
destruidos, vacíos y amargados.
Mares cautivos, ofrecidos como todo lo mío,
solos y verdes se olvidan a la luz amarillenta
de una tétrica bombilla desnuda polvorienta.
Llueve. Nubes emboscadas
precipitan sobre ti mis sueños,
sobre tu cuerpo ausente, belleza imaginada,
refugio de sueños y miradas y silencios.
Hay un beso entregado en cada sonrisa,
un sollozar ahogado en cada naufragio,
un lentamente hundirse en cada palabra.
Llueve, soberbios llueven vértigos plateados
afilados como guadañas, como escarpias,
destellan desfallecidas desesperanzas
como incoloros deseos falseados,
preciosos y distantes como todo lo que mío es tuyo.
Llueve, llueve sobre ti mi lluvia dulce.
Veo el cielo cercano y sucio
anegando el aire de diminutos lamentos.
Si cierro los ojos tú eres todas las cosas,
eres el latido y el susurro,
eres la laguna inquieta que refleja
el grito enamorado de mi corazón maldito,
la voz, eres la añoranza completa de cada segundo,
la repentina lágrima desencadenada
contra un cristal húmedo empañado
surcado por transparencias que forman tu nombre.
Llueve, de día da igual que llueva.
Sólo la noche tiñe de muerte
nuestra relación inexistente,
la unilateral pasión que moja mis manos
de tu falta, de mi soledad altiva,
la cita habitual de mis celos infundados,
la sombra privada de mi obsesivo egoísmo.
Llueve, llueve como nunca lo ha hecho,
hoy llueve como muchos días juntos.
No cabe tanto amor en mi corazón estallado,
en mi pecho desbordado de agua sangre.
Vives en mi mente como en una isla
creada para albergarte entre corrientes
indignas despreciables que tú no descubres.
Tú vuelas y amas, sonríes a la vida
porque tú eres la vida,
porque vivir sin ti es una dulcísima muerte,
una melancólica lluvia infinita
que me acerca a ti a cada instante.
Justamente llueve hoy sobre mi todo,
cuando yo tambien te he llovido dentro de mi
y parece que debe ser asi, por que…
Amarte es llover o morir.
Amarte es morir lloviendo, sobrevivirme.

ANGELAZUL dijo
MUY PROPIO Y MUY PROFUNDO TODO ESTO QUE ESCRIBES LA VERDAD ME GUSTA!!!!!!
un beso ciao.
volvere pronto
7 Abril 2006 | 02:19 AM