EL TELEFONO:::::::::SOLO ESO?
Todos los días hablamos por un organismo adaptable a una parte de nosotros mismos ¿Cómo funciona? Transmite sentimientos retenidos y anidados ubicados en la laringe y cuyos sonidos producidos se deben a un silente clamor de desahogo de otro organismo mucho más complejo que el teléfono. A pesar de su complejidad no puede trascender la barrera de la distancia, de la vergüenza o del atrevimiento para hablar de frente.
Nos da la sensación de cercanía de añoranza cumplida a medias. De unas migajas de persona que solo escuchamos por teléfono. Es un cómplice de lo bonito, lo feo lo malo y lo bueno de nuestro propio ser. Como es posible que después de chuzar unos pocos números obtengamos una compañía que envuelva la amargura o desolación y desate la euforia de una agitada conversación o de tristes desgarramientos.
El hecho de que él este pegado a la pared o talvez puesto sobre una mesa o donde quiere que el espacio lo permita nos asegura que lo utilizaremos en cualquier momento para hablar. Está paciente. Paciente a un arrebato. Es el único organismo que siendo la victima lo hacemos el victimario de los impulsivismos atrevidos y el único que nos reta a retarnos nosotros mismos. ¿Cuántas veces habrá caído sobre él alguna culpa o alegría? Y siguen siendo tantos las victimas en el mundo… ¿Cuantos muertos habrá en este mundo de nuestro irreal? Pues ahora hagámoslo nuestro mundo.

marcela dijo
cuando leí esto, recorde que no le he dado las gracias a alguien con quien escribi esto, leito, yo se que no te gusta, pero......y a mi que?
10 Abril 2006 | 08:45 PM